
Que recomiende un manga después de un único capítulo no es habitual, pero las circunstancias en este caso son excepcionales. Para empezar, el autor avala la calidad de la serie; Minazaki Suu combina dibujo increíble y comedia genial de una forma muy característica, siendo capaz incluso de darle un argumento muy superior a series humorísticas parecidas. Esta vez no espero una trama comparable a la de Sora no Otoshimono, pero sin duda la comedia raya al mismo nivel sobresaliente. Y también lo hace el fanservice, otra de sus características distintivas. Que esto sea algo positivo o negativo lo dejo ya a vuestra interpretación.
El protagonista, Shouta, es un pobre otaku estereotipizado. Ya sabéis, 3D IS PIG DISGUSTING, BITCHES AND WHORES, etc. Su única fuente de placer son los eroges, especialmente uno de sus personajes; esa chica, una débil y enfermiza belleza, está siempre presente en su corazón. Y de repente, también está presente en su habitación. Materializándose de la nada, cumple el sueño de Shouta... excepto que su chica frágil es ahora malhablada y extremadamente violenta. Y precisamente de ahí viene el titulo, ya que gou significa duro/masculino. Sin saber muy bien cómo, la recién aparecida Sora le promete al protagonista que cumplirá sus órdenes; qué le ocurrirá al pobre chaval, que acaba de recibir a un Doraemon con problemas mentales disfrazado de chica guapa, sólo lo sabe el autor.

Después de muchos (comprensibles y razonados) rumores sobre la muerte del proyecto, debido al año de inactividad justo cuando se suponía que estaba en su recta final, el cabecilla del proyecto, CountPacula, reapareció prometiendo una release el día de San Valentín. Y ha cumplido la promesa. Si tenéis ganar de leer una historia corta sobre un par de chicas que se quieren mucho y lo expresan cuantiosamente, ya sabéis que hacer. Posiblemente le dedicaré yo mismo una entrada cuando me ponga a leerla.

Construir un buen manga a base de unir fetiches es posible, aunque se trata de un arte oculto y extremadamente complejo. Este proceso alquímico es capaz de, a partir de dos poderosos elementos como imouto y yandere, dar a luz a este curioso producto. No es la primera vez que afirmo que pequeños cambios pueden hacer mucho más entretenidas a las comedias corrientes, afirmación que vuelvo a postular en este caso; el típico protagonista masculino que se siente atraído por su hermana pequeña no da mucho más de juego, de la misma forma que las imoutos que están coladas por su hermano están muy vistas. ¿Pero qué ocurre si los juntas a ambos y lo exageras hasta el extremo? El protagonista no será ya un chaval confuso por los sentimientos hacia su hermana, sino un chico que incluso se va a vivir lejos de ella para evitar la tentación y es capaz de hacerse dakimakuras personalizados con la cara de su hermana. Y ella no será una mosquita muerta que secretamente quiere a su onii-chan, sino una perturbada mental capaz de apuñalar a las vecinas para que no se acerquen a su amado. Suena genial, ¿verdad? Lo es.
Hirose Goushi decidió ir a una universidad lejana a su hogar, pero no porque esta fuera mejor a las otras. Simplemente necesitaba alejarse de su hermana Noa, con la que estaba tremendamente obsesionado. Buscando la paz lejos de esa tentación constante, se marchó esperando acabar de una vez por todas con su problema. Poco se esperaba que ella decidiera también ir a esa misma universidad y se presentara sin avisar el año siguiente proclamando que iba a vivir ahí, avalada por unos padres que no saben nada de lo que se cuece entre sus hijos. Y tampoco está bien informado el propio protagonista, ajeno a que su amor por su hermana palidecería ante los sentimientos que Noa siente hacia él. Así empieza esta surrealista historia de un par de hermanos a cada cual más enfermo.
Nada que replicarle en el aspecto visual, diseños sencillos y correctos y sin altibajos en el dibujo. Obviamente, todas las escenas más detalladas se las lleva la pequeña Noa, pero dudo que alguien sea capaz de ver eso como un aspecto negativo. Este detalle artístico puede que sea el culpable de una de las grandes pegas de este manga - entregas trimestrales. Tomad un asiento y esperad junto a mí el próximo capítulo, que queda un buen rato.

Por si no había quedado claro, me encanta Prunus Girl. Por lo tanto, encontrarme dicha noticia al final del último capítulo ha sido una gran alegría, especialmente porque también se confirmaban drama CDs para otras publicaciones que me gustan como Wa! o Yandere Kanojo. Prefiero no especular sobre la seiyuu de Aikawa para no llevarme una sorpresa desagradable luego, pero espero que escojan a alguien que esté al nivel que requiere el personaje. Y confío también que esto sea un paso más hacia la inevitable adaptación animada, por supuesto.

Por fin. En una entrevista recientemente publicada en la web oficial, Shinbo ha comentado que la emisión será la semana que viene; este anuncio ha venido acompañado de unas disculpas por no haberlo tenido listo antes, lo cual es más que lógico porque en poco más de un mes se empezará a vender el Bluray que contiene esos episodios. Paradójico habría sido que llegara esa fecha antes de que los hubieran tenido listos, aunque siempre les quedaría el recurso de atrasarlo como ya hicieron con Nadeko Snake. Yo te maldigo, SHAFT (´;ω;`)
Y como implica que le dedique una entrada a la noticia y que me queje por los retrasos, soy un fan de la serie sin remedio.

Hay series centradas en argumentos intrincados que nos mantienen pegados a la pantalla, deseosos de saber qué ocurrirá. Y las hay también, como en este caso, con personajes que pueden parchear cualquier déficit de historia. Con esto no quiero implicar que la trama de Katanagatari deje que desear, al menos no por ahora, sino que aunque ese fuera el caso la serie seguiría siendo entretenida. Sólo así se explica que estuviera satisfecho al acabar el segundo episodio pese a que tuviera una discusión de más de 15 minutos entre la parejita de personajes principales para decidir cual tendría que ser la coletilla del protagonista.
No mucho que contar esta vez sobre lo ocurrido, puesto que la acción es más bien poca. Segunda katana recuperada, esta vez de manos de un samurai hikikomori con cara de pocos amigos. La relación entre Togame y Sichika se desarrolla un poco más, y es precisamente esto lo que le da vida a este anime. Mientras sean capaces de crear situaciones hilarantes en cada uno de sus diálogos, estos 12 capítulos se harán de lo más llevaderos. Y el mes que tendremos que esperar entre cada entrega, precisamente lo contrario.

